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Colegio San Antonio

Pau i bé!

¡Paz y bien!

Historia del centro

La enseñanza ha sido una actividad constante en las tareas que ha venido practicando la Orden franciscana desde sus comienzos. En Carcaixent se autoriza la apertura del primer convento franciscano el 8 de julio de 1602, por concesión de San Juan de Ribera; y el 13 de octubre de ese mismo año se coloca la primera piedra. Se inaugura seis años después. Al igual que en el resto de los conventos de la región, junto al mismo se crea una escuela de enseñanza elemental y de catequesis para los niños.

      Orden franciscana

Las órdenes religiosas fueron prohibidas en España por orden Mendizábal. Comienza así un período de exclaustración que abarca los años 1835-1878. Los franciscanos vuelven a Carcaixent tras la exclaustración en 1923 y fundan el convento-colegio de San Antonio de Padua.

Se puede dividir en dos épocas perfectamente diferenciadas la historia del Colegio. La primera abarca desde que regresan los franciscanos a Carcaixent, en 1923, hasta que son expulsados de nuevo, en 1936, a consecuencia de la persecución religiosa de la guerra civil española. La segunda, desde 1939, terminada la guerra civil, hasta nuestros días.

Primera época (1923-1936)

Centro de cultura

En 1913 don Agustín García Oquendo, lega en su testamento a los franciscanos sus casas de la calle de Santa Ana para establecer un Centro de Cultura.

El colegio abre sus puertas el 12 de noviembre de 1923. Se daban clases de Primera Enseñanza, de Comercio y de Contabilidad, mecanografía y derecho comercial, cálculo mercantil, inglés y francés. La matrícula del primer año sobrepasó el centenar de alumnos.

Luego aparecen los estudios de Bachillerato elemental, se dan clases nocturnas para los jóvenes que trabajan y también se establece el mediopensionado. Se recupera la iglesia del antiguo convento de San Francisco el 3 de marzo de 1931.

Agustín García Oquendo

El 12 de mayo de 1936 los religiosos tuvieron que salir violentamente de su convento. El Colegio de San Antonio fue incendiado, asimismo fue profanada y totalmente devastada la iglesia de San Francisco.

Reapertura del Colegio

Concluida la guerra civil española, ha de partirse de cero para reanudar la vida comunitaria y el centro estudiantil, quemado el cuerpo noble de edificio que da a la calle Santa Ana y necesitados de rehabilitación la morada conventual, convertida en Colonia Infantil de Guerra durante la conflagración, y a punto de verse transformada en prisión la Iglesia de San Francisco. Es el P. Pacífico Torres, primero en regresar a Carcaixent, quien emprende este cometido inmediato. Oficialmente, se reanudan las clases en el Colegio el día 4 de octubre de 1939, con un acto religioso en la Iglesia de San Francisco.


Colonia Infantil de Guerra

La doble entidad

Propició la nueva etapa la fusión con el Colegio de la Academia “Julián Ribera”, cuyos profesores se integran en el claustro que forman los PP. Franciscanos. Aún se recuerda a don Víctor Oroval, D.Salvador Signes, D.Pascual Boquera y a D.Eduardo Soleriestruch.

La unión del alumnado de ambos centros permite impartir los cursos de Primera Enseñanza y Bachillerato Elemental.

Claustro de profesores

Bodas de Plata. Año 1948

El Colegio alcanza sus primeros 25 años de existencia docente y procede a celebrarlos, a cuyo fin el P. Rector a la sazón, P. Juan Nadal Moltó, publica una revista, DEL COLEGIO, que facilite información a sus exalumnos y padres de alumnos.

Revista del colegio

Nuevo edificio escolar

La carencia de aulas capaces y la estrechez de las dependencias del Colegio, obligan a levantar hacia la calle de Santa Ana un nuevo edificio que dé cabida suficiente a la demanda de puestos de escolarización. Comienza las obras el P. Benjamín Agulló, en 1960.

Sobrevienen nuevos planes de estudio, a los que el Colegio se acomoda. El bachiller había quedado prácticamente en manos de la enseñanza privada.

Ampliación del colegio

Nuevos planes de estudio

Los planes de desarrollo habían llegado a la enseñanza precedidas de profusión de escuelas estatales en pueblos donde casi ni había existido otra enseñanza que la primaria. El bachiller había quedado prácticamente en manos de la enseñanza privada. Este Centro se había esforzado por ejercerla en esta localidad a pesar de las privaciones que supuso para comunidad, por las dificultades económica impuestas por la posguerra española. Sobrevienen entonces nuevos planes de estudio, a los que el Colegio se acomoda. Con tal motivo, se estructuran los cursos sucesivos y se estrena nuevo cuestionario y material escolar, con miras a sustituir un régimen de estudios en que la memoria tiene función preferencial, por otro proyecto pedagógico menos rígido y pretendidamente más flexible y racional. La prensa había venido promocionando las virtudes del cambio con frecuentes críticas a la rudeza de la formación memorística. Son los años en que determinada prensa oficial se dedica políticamente a tachar de elitista la enseñanza privada, que, ya que no es sufragada por el Estado, ha de recurrir al pago familiar de la misma.

Bodas de Oro, 1973

La buena marcha del Colegio es la mejor garantía de su permanencia. La importancia de los actos celebrativos de las bodas de Oro, dirigidas ahora por el P. José Luis García Rodrigo, Rector del Colegio.

Riada

Eran las siete de la tarde del día 20 de octubre del año 1982, cuando las aguas del pantano de Tous irrumpieron bruscamente en las dependencias escolares, asolando cuanto encontró a su paso.

El Centro va cambiando con los tiempos. Se implanta la Asociación de Padres de Alumnos (APA), se adopta la configuración mixta del alumnado, y de nuevo, con los cambios de los tiempos, en plena democracia, planes de estudio nuevos la LODE y la LOGSE. Se dispone de un moderno gimnasio, edificado por iniciativa del P. Antonio Barceló en el año 1993.

Riada

Bodas de diamante, 1998

Las Bodas de Diamante vienen a recapitular el recuerdo de nada más y nada menos que 75 años de enseñanza. En el año 2007 se crea la comunidad franciscana abandona el centro educativo en agosto de 2013, por decisión del capítulo, el funcionamiento del colegio no varía y aún quedan frailes que imparten clases.

En los últimos años, el colegio ha apostado por la innovación educativa y la aplicación de las nuevas tecnologías en el aprendizaje de sus alumnos. Con 90 años a sus espaldas, el colegio San Antonio de Padua sigue, como siempre, evangelizando y educando a generaciones de niños y jóvenes de Carcaixent.